lunes, 7 de abril de 2014

Estar mejor organizado/a. Parte II.

¿Cómo te fue con el ejercicio de la semana pasada? Espero que hayas logrado visualizar la dirección hacia la cual quieres navegar (tu proyecto de vida), así como que la hayas dividido en tantas submetas a corto, mediano y largo plazo como se te ocurrieran…. Recuerda que, desde ahora, será el mapa que guíe tu viaje de vida.

¿Has podido identificar qué tan organizados y planificados están tu tiempo y actividades en función de tu proyecto de vida? ¿Lograste “evaluar” cada actividad que realizas preguntándote si te acerca o te aleja de la dirección que decidiste tomar? Si no has podido hacerlo, recuerda que cada uno tiene su propio ritmo y quizá tú necesites un poco más de tiempo, así que tómate el que consideres necesario y recuerda que en nuestra página siempre estarán disponibles nuestras publicaciones sobre “Promoción del bienestar” y puedes consultarlas cada vez que lo desees, o bien, puedes descargar las imágenes y copiar los textos en tu computadora para irte haciendo una especie de manual de este curso/taller.

El primer paso, como vimos, para organizar y planificar es tener claro hacia dónde queremos ir… Piensa en un viaje que has realizado o realizarás: ¿cómo sabes que guardar en tu maleta? ¿qué tipo de ropa llevar? ¿qué tipo de calzado? ¿si llevarás bronceador o bufanda? ¿qué tipo de transporte tomarás? ¿qué ruta tomarás? ¿qué lugares te gustaría visitar? Para responder a estas preguntas, lo primero que tienes que tener claro siempre es A DÓNDE QUIERES IR, para después informarte sobre otros detalles, planear tus estrategias, organizar tu equipaje y tiempo, etc. De otro modo, como le pasó en alguna ocasión a una de mis profesoras, llevarás ropa demasiado ligera a un lugar fresco, o viceversa.

La diferencia entre un viaje de vacaciones con el de una vida es que en este último, tus recursos internos cobran gran relevancia, por lo que es crucial que sepas identificar tus fortalezas, así como aquellos puntos que aún falta que desarrolles más (para esto, más adelante en esta misma sección de “Promoción del bienestar” estaremos publicando algunos ejercicios para el Autoconocimiento), porque habrá momentos inesperados, pasajes no planeados por donde deberás andar, retos sorpresa que tal vez te llevarán al límite y te obligarán a echar mano de tus recursos y a ser flexible en tus planes… sólo mantén la calma y no pierdas de vista tu objetivo, todo eso es necesario también para el crecimiento y la transformación interna.

Ahora bien, lo que tú sí puedes hacer es tener clara tu dirección, así como organizarte y planificar tu tiempo y actividades. Así que te pido que revises todas tus notas de ejercicios de “Promoción del bienestar” y hagas una segunda evaluación de todas tus actividades en función de si te acercan o te alejan de tu proyecto de vida. Igual que en uno de los ejercicios anteriores, quizá te sirva hacer este ejercicio a manera de tabla: en la columna 1 anota la actividad,; en la segunda responde a la pregunta “¿me aleja o me acerca de mi proyecto de vida y por qué?”,; en la tercera columna, si es que respondiste “me aleja” en la segunda, anota los cambios que puedes realizar para que te acerque. Al final tendrás entonces otro listado de actividades que te acercan a la dirección que has elegido seguir, así como que contribuyen a tu felicidad. Pasa esta lista en limpio en una hoja aparte.

Vuelve a elaborar varias tablas a manera de agenda semanal, mensual, semestral y anual y anota en ellas las actividades de la lista anterior de una manera planificada, dándole el tiempo que tú consideres necesario para llevarlas a cabo y lograr las metas a corto, mediano y largo plazo acordes con tu proyecto de vida. Pasa en limpio tus agendas y recuerda traerlas siempre contigo para no olvidar lo que es importante para ti.

“La habilidad de organizar y planificar, en concreto de utilizar y distribuir el tiempo de forma apropiada, es un factor de satisfacción. Las personas felices ven el tiempo positivamente, se lo distribuyen y ocupan de forma satisfactoria.” (Bisquerra, Educación emocional y bienestar)

Decidir una dirección, construirle un sentido a nuestra vida, diseñar un proyecto de vida y dividirlo en submetas a corto, mediano y largo plazo, organizar nuestro tiempo y planificar nuestras actividades en función de esto, nos permite:

- Reconocernos día a día nuestros logros y, por lo tanto, generarnos un sentimiento de satisfacción y felicidad.
- Reconocer nuestros propios recursos tanto internos como externos y aprender a utilizarlos y, por lo tanto generarnos un sentimiento de aceptación y respeto hacia nosotros mismos y felicidad.
- Reconocer los puntos que aún falta que desarrollemos más y ocuparnos de la tarea y, por lo tanto generarnos motivación interna y felicidad.
- Disciplinar nuestra mente para centrarnos en lo verdaderamente importante, dejando de lado pensamientos, recuerdos y preocupaciones que carecen de relevancia y, por tanto tomar el control de nuestras emociones, reacciones y actitudes y felicidad.
- En síntesis, nos permite aprender a autogenerarnos bienestar y felicidad!

¿Qué otros beneficios has logrado identificar al reflexionar sobre estos temas y realizar los ejercicios propuestos? Compártenos tu experiencia!

Psic. Paola Padilla,
Fundadora de IMPSICA

Estar mejor organizado/a. Parte I.

“La auténtica felicidad se relaciona más con la mente que con el corazón”.

Una mente disciplinada y ordenada nos permitirá generar cambios en nuestra forma de percibir el mundo – lo que resulta sumamente importante, dado que de nuestra percepción e interpretación de los acontecimientos surgen nuestras emociones –, así como discernir y atender lo verdaderamente importante, en lugar de estar vagando de un pensamiento a otro, de un recuerdo a otro o de una preocupación a otra sin darle solución… como un barco que no tiene una dirección definida y simplemente se deja llevar a merced del viento y el clima de altamar.

Nuestra mente es ese barco y nosotros definimos la dirección hacia la cual queremos que navegue. Sin una dirección, ¿cómo sabes a dónde quieres llegar? ¿cómo sabes si tus movimientos son correctos porque te acercan a tu destino o son incorrectos porque te alejan de él? Sin dirección no hay destino y tú eres quien decide sobre ella y él.

Cuando nuestra mente es caótica, desorganizada e indisciplinada se manifiesta en todas nuestros espacios vitales, tanto internos como externos, por ejemplo:

- tus emociones fluctuan sin cesar y te arrastran hacia actitudes y reacciones impulsivas de las cuales quizá luego te arrepientes;
- tu habitación está desordenada y no logras descansar apaciblemente en ella;
- tu tiempo está demasiado ocupado en actividades que carecen de sentido para tu vida y las que sí lo tienen o las dejas al último o ni siquiera figuran o apenas les dedicas unos cuantos minutos en el transcurso de un mes.

Cuando una persona se plantea una dirección; es decir, metas y objetivos acordes a su proyecto de vida, puede saber si sus movimientos son correctos porque lo acercan a su destino o si son incorrectos porque lo alejan de él… va decidiendo y creando su propia dirección y su propio destino, dejando de derrochar su energía y tiempo, relativizando la importancia de lo que le acontece para centrarse en lo verdaderamente importante para él/ella… por tanto CONSTRUYE UN SENTIDO PARA SU PROPIA VIDA.

Y cuando más una persona logra objetivos pequeños y grandes, se da cuenta de que, poco a poco, ha ido acercándose a la/s meta/s que se ha fijado, ha ido creando y concretando su proyecto de vida, más crece en ella la sensación de felicidad, gozo, plenitud y bienestar subjetivo.

“Es necesario tener un contexto global de metas que den significado a la vida. Es decir, tener un proyecto de vida. […] Crear armonía en cualquier cosa que se haga […] Esto implica transformar la totalidad de la vida en una actividad con metas unificadas que ofrezcan un propósito constante (Csikszentmihalyi, 1997: 318). Cuando las personas consiguen unir todas sus experiencias en un conjunto con sentido, teniendo conciencia de control sobre la propia vida, no hay nada más que desear.” (Bisquerra, Educación emocional y bienestar)

En semanas anteriores, te sugerimos hacer un listado de actividades que consideres que te ayuden a sentirte bien, a construir tu propia felicidad, ahora, el ejercicio para esta semana será pensar en grande, en tu proyecto de vida; es decir, el destino hacia el cual quieres dirigir tu barco. Tu proyecto de vida puede incluir tantas dimensiones como tú lo desees y tantos grandes objetivos como quieras, así que date unos minutos para anotar tus ideas en tu cuaderno de ejercicios de “Promoción del bienestar”.

Te recomendamos elaborar una pintura o un collage o un dibujo sobre tu proyecto de vida y pegarlo en un lugar visible en tu casa, para recordar la dirección hacia la cual te diriges y que te sirva de mapa para guiar cada uno de tus pasos diarios.

La segunda parte del ejercicio de esta semana, consiste en identificar los pequeños pasos o metas que contribuirán a corto, mediano y largo plazo para llevar a cabo tu proyecto de vida. Elabora una lista con cada uno de ellos y define el tiempo en que planeas lograrlos, así como lo que necesitas para tal fin (tus fortalezas, las habilidades que es necesario que desarrolles, los apoyos que necesitas pedir; es decir, todos tus recursos tanto internos como externos, tanto inmateriales como materiales).

Guarda esta lista para la siguiente semana, pues trabajaremos con ella. Mientras tanto, durante esta semana, pregúntate en cada actividad que realices, si te acerca o te aleja de la dirección que has decidido tomar y escribe tus reflexiones en tu cuaderno de ejercicios.

Psic. Paola Padilla
Fundadora de IMPSICA

Los 14 fundamentales...

Esta semana retomaremos nuestras reflexiones y ejercicios de "Promoción del Bienestar" en Impsica. Para ello - y con la finalidad de proporcionarte una guía de nuestro trabajo - te compartimos esta imagen sobre los "Catorce objetivos fundamentales para construir nuestra felicidad" según Fordyce, citado en Bisquerra. Hace algunos meses compartimos un cuestionario para que autoevaluaras el nivel de bienestar subjetivo que percibes en tu vida en este momento (si no lo checaste, puedes revisarlo en la sección de notas de nuestra página de facebook), cada uno de los rubros obedecen a estos 14 fundamentales y aquí te los enumeramos para que identifiques aquellos aspectos que son tu área potencial de cambio, así como los que has desarrollado a lo largo de tu vida y que hoy por hoy constituyen puntos fuertes en tu personalidad.

Hace 2 y 3 semanas publicamos algunas reflexiones y ejercicios para fortalecer el punto 1, pero si observas bien, también están impactando a los siguientes dos puntos que, juntos, podríamos englobarlos en la categoría de "Ser activo y disfrutar de nuestras actividades, tanto laborales y profesionales, como de ocio". Los últimos ejercicios que recomendamos fueron algunas agendas semanales, mensuales y semestrales en las que podrías - en la medida de tus posibilidades - dejar de lado aquellas actividades que no te gustan, para incorporar aquellas que sí y que casi no te das tiempo de realizar... ¿cómo te fue con estos ejercicios? ¿pudiste identificar cuáles son las actividades que te proporcionan felicidad? ¿pudiste identificar las actividades que te proporcionarán beneficios en un largo plazo?

Recuerda que en la construcción de nuestra propia felicidad es muy importante ser constantes y no soltar nuestra meta con el transcurrir de las semanas. Esta semana te pedimos que nos compartas tus experiencias, reflexiones, dudas, sugerencias, comentarios o preguntas sobre "Promoción del bienestar", especialmente con los ejercicios, con la finalidad de tomar todo esto en cuenta para las publicaciones subsecuentes.

Por otro lado, la imagen que aquí te compartimos es también un regalo para ti, pues puedes descargarla en tu computadora, imprimirla (está diseñada en hoja doble carta), cortarla y traer cada uno de los 14 fundamentales como tarjetitas que te recuerden cada uno de los objetivos a desarrollar para construir nuestra propia felicidad, o bien puedes imprimirlo y pegarlo en un lugar visible de tu casa u oficina.

Recuerda que nuestras publicaciones de los lunes ("Promoción del bienestar") son una especie de taller a distancia gratuito para el aprendizaje de habilidades para la vida, educación emocional y construcción de nuestra propia felicidad, por lo que no dudes en contactarnos para darte un seguimiento más personalizado. Además, lo hemos puesto en marcha LOS LUNES dado que es el día que más nos cuesta trabajo despertarnos, realizar nuestras labores cotidianas, volver a agarrar el ritmo de nuestra rutina y responsabilidades, es por ello que incluso es el día de la semana en que más se presentan casos de paros cardíacos, debido al gran estrés que genera; por ello pensamos que es imprescindible contar con una herramienta que nos ayude a manejarlo...

CONSTRUYE una hermosa semana,

Psic. Paola Padilla
Fundadora de IMPSICA

Frases que nos ayudan a construir nuestro bienestar...


PROMOCIÓN DEL BIENESTAR

El día de hoy he querido compartirles esta imagen con algunas frases que pueden ayudarnos a construir nuestro bienestar, como un breve descanso de los ejercicios que hemos venido trabajando en las semanas anteriores ya que han sido arduos y tal vez aún están tratando de incorporarlos en su rutina.

Como no se trata de aumentar nuestro estrés con nuestra sección y recomendaciones, aprovechemos esta semana para relajarnos y reflexionar sobre la imagen que hoy les comparto.

Saludos y construyan una hermosa semana!

Psic. Paola Padilla
Fundadora de IMPSICA

Ocupar tu tiempo en actividades que te agradan...

PROMOCIÓN DEL BIENESTAR en Impsica

La semana pasada comenzamos con una serie de ejercicios que tenían como finalidad identificar las actividades que más nos gusta llevar a cabo para incorporarlas en nuestra agenda semanal/mensual/anual, así como para comenzar a equilibrar la organización de nuestro tiempo entre nuestra familia, trabajo comunidad, amigos y espacio personal.

Tal vez lo más sencillo sería decir que la felicidad es poder llevar a cabo lo que más nos gusta: en un ideal así sería; sin embargo, lo cierto es que la vida cotidiana es más compleja que esto, por lo que tenemos que cumplir con ciertas actividades que tal vez no nos gusten del todo o nos parezcan aburridas: para muchos esta actividad puede ser su trabajo, para otros hacer el aseo de la casa, para otros preparar la comida... es algo que varía de persona a persona.

No obstante, es posible llevar a cabo ciertas estrategias que nos permitan realizar estas actividades de tal forma que se conviertan en una oportunidad para desarrollar nuestra felicidad.

El primer punto será, entonces, evaluar si verdaderamente es indispensable continuar realizándolas o si es posible renunciar a ellas. Aquí será importante entonces volver a preguntarnos si nos produce felicidad, pero sobre todo si nos producirá felicidad en el futuro, pues algunas veces es el beneficio posterior lo que marca la diferencia. Por ejemplo, quizá no nos guste tener que desvelarnos debido a la tarea que nos dejan en la escuela, pero sabemos que eso, en el futuro, nos permitirá desarrollar nuestro bienestar debido a que esa es la profesión que amamos y a la que queremos dedicarnos más adelante.

Otras veces puede ser que no nos produzca felicidad aparentemente, pero no podemos renunciar a esa actividad debido a que no tenemos otra opción. Por ejemplo, hacer el aseo de la casa: tal vez no me guste, pero no puedo pagar a alguien para que lo haga, así que no puedo "renunciar" a dicha actividad.

Elabora una lista de este tipo de actividades para que podamos trabajar con ella más adelante.

Una de las características que tiene la realización de las actividades que más nos gustan, es la de "flujo"; es decir, que mientras las llevamos a cabo tenemos una sensación de gozo; la percepción del tiempo se distorsiona: resulta que pasaron horas mientras nos encontrábamos inmersos en la actividad, cuando nosotros lo sentimos como unos cuantos minutos; implica una gran concentración y, al terminar esta experiencia, tenemos una sensación de gran satisfacción personal de haber realizado la tarea.

Es difícil pensar que esto mismo pudiera sentirse al realizar actividades que no nos gustan o nos aburren; sin embargo es posible a partir de algunas técnicas que hoy compartiré para realizar el ejercicio de la semana.

El bienestar subjetivo - o felicidad - está relacionado con vivir y aprender a generarnos vivencias de flujo en el día a día. La experiencia de flujo se basa, de acuerdo con Cziskszentmihalyi (1997) "en el concepto de fluir (flow), el estado en el cual las personas se hallan tan involucradas en la actividad que nada parece importarles. La experiencia óptima es tan placentera que las personas están dispuestas a experimentarla aunque tenga un gran coste, por el puro motivo de gozar de ella. [...] A la experiencia óptima se le denomina “flujo” porque esta palabra corta y simple describe muy bien el sentimiento de un movimiento sin esfuerzo." (Bisquerra, Educación emocional y bienestar).

Este tipo de experiencias todos las hemos tenido, pero lo importante no es dejarlas al azar, sino aprender a generárnoslas, para lo cual es importante considerar algunos puntos para transformar cualquier actividad en experiencia de flujo:

a) establecer una meta general y tantas submetas realistas como sea posible;
b) encontrar maneras de medir el progreso desde el punto de vista de las metas elegidas;
c) concentrarse en lo que uno hace y realizar distinciones cada vez más precisas;
d) desarrollar las habilidades necesarias para interactuar con las oportunidades disponibles;
e) elevar el nivel si la actividad nos aburre.

Así pues, comenzaremos con un ejercicio "neutral" para esta semana, que consiste en realizar una caminata por lo menos tres veces a la semana convirtiéndola en una experiencia de flujo:

"El acto de caminar, tan saludable, pero a veces pesado o aburrido, puede servir de ejemplo para ilustrar lo que antecede. Se pueden poner un gran número de metas para una caminata: itinerario, selección de lugares destacados, paradas, tiempo disponible, etc. El progreso puede medirse controlando que estamos en los lugares previstos en el tiempo fijado. La concentración puede llevar a disfrutar el paisaje y distinguir entre los diversos tipos de árboles, plantas, animales, montañas, [o edificios, quizá descubrir nuevos lugares], etc. Estar abierto a las oportunidades puede significar que sobre la marcha a lo mejor se tendrán que hacer variaciones de la ruta prevista, detenerse más en un sitio, pasar más rápido en otro, etc. Elevar el nivel puede significar intentar recorrer el trayecto en menos tiempo que la vez anterior, descubrir algún detalle o lugar escondido, intentar llegar más lejos, etc. Caminar puede ser algo profundamente agradable si uno se fija metas y tomar el control del proceso." (Bisquerra. Educación emocional y bienestar)

Este ejercicio, tiene la finalidad de permitirnos aprender a transformar actividades que parecieran rutinarias o aburridas en experiencias de flujo, además de prepararnos para hacer esa misma transformación con otras actividades que realmente no nos gustan.

Retoma la lista de actividades que no te gustan o te parecen aburridas que elaboraste al principio de esta lectura y anota al lado de ella una serie de metas semanales que, a su vez, dividirás en submetas diarias. Por ejemplo: hacer el aseo de tu casa, puedes ponerte la meta de realizarlo en menos tiempo, bailando con ritmos diferentes cada día para hacer más ejercicio al mismo tiempo, o tal vez en silencio y sólo prestando atención a tus pensamientos y sensaciones en cada movimiento, en fin, lo que a ti se te ocurra. Luego, elabora un plan semanal para alcanzar tu meta, distribuyendo las submetas a lo largo de cada día, al final del cual harás una evaluación sobre si las alcanzaste o no. Lo más importante de este ejercicio es que te concentres realmente en la actividad sin juzgarla y, por otro lado, que aumentes el nivel de reto que te presente, siempre de acuerdo con tus habilidades, para que no vuelva a convertirse en algo aburrido.

Registra tus experiencias en tu cuaderno de ejercicios de "Promoción del bienestar" y, si lo deseas, puedes compartirlas con nosotros, así como tus reflexiones.

Saludos y construyan una hermosa semana!

Psic. Paola Padilla,
Fundadora de IMPSICA

Factores que conducen a una vida más feliz...

PROMOCIÓN DEL BIENESTAR en Impsica

Recordemos algo: la felicidad es un hábito... y los hábitos son actividades, actitudes, reacciones emocionales, formas de percibir y comportamientos que llevamos a cabo en automático, producto de haberlos repetido muchas veces, durante mucho tiempo. Por tanto, cuando queremos deshacernos de un hábito nocivo, es más correcto decir (a partir de lo que reflexionamos la semana pasada) que queremos desarrollar un hábito saludable, el contrario a aquél que ya no queremos en nuestra vida.

La felicidad auténtica, desafortunadamente, no es un hábito que se nos enseñe a desarrollar en nuestra cultura. A cambio de ello, la publicidad y los medios masivos de comunicación, han querido "vendernos" una falsa felicidad que, en realidad, se trata de placer efímero, desarrollando entonces hábitos que han resultado nocivos física, emocional y socialmente... y hoy por hoy estamos viendo muchas de las consecuencias, por tanto, es imprescindible que comprendamos que el cultivo de nuestra felicidad es un proceso que llevará tiempo, puesto que estamos construyendo un nuevo hábito, en este caso, benéfico tanto para nuestra individualidad, como para los otros, sean estos nuestra familia, vecinos, país, humanos, plantas o animales... es algo que nos puede beneficiar a todos.

Este proceso que nos llevará tiempo, quizá sea difícil en algunos momentos, porque las viejas costumbres vuelven a hacerse presentes debido a la inercia, o bien porque tendemos a temer a lo desconocido; sin embargo, lo importante es no perder de vista el propósito fundamental de nuestra existencia e ir dando a paso a paso en el día a día: si en algún momento se hacen presentes los viejos hábitos, lo importante es darnos cuenta de ello y retomar el camino que hemos decidido seguir: la construcción de nuestra felicidad.

"El cambio requiere tiempo. Hasta el cambio físico lo exige. Si te trasladas de un clima a otro, por ejemplo, el cuerpo necesita tiempo para adaptarse. Hay muchos rasgos mentales negativos, de modo que afrontarlos y contraatacar no es fácil. Requiere la reiterada aplicación de diversas técnicas y tomarse el tiempo necesario para familiarizarse con ellas. Se trata de un proceso de aprendizaje". (Dalai Lama y Howard Cutler, 2008: 54)

Esta semana comenzaremos por aprender uno de lo que Fordyce llama los "Catorce Fundamentales", que se refiere a catorce objetivos a lograr para construir nuestra propia felicidad que, además, constituyen las catorce características más comunes a las personas felices. Este primer fundamental es el de mantenerse ocupado y activo y, para ello, es importante considerar dos puntos:

1. Que aquello en lo que uno se mantenga ocupado, sean actividades que lo nutran, le gusten y le permitan sentirse bien; es decir en paz.

2. Que aquellas actividades que quizá no nos gusten o nos parezcan aburridas, aprendamos a transformarlas en oportunidades para fluir y estar en paz, si es que no podemos renunciar a ellas.

Vamos paso a paso, comenzando por lo que nos resulta más sencillo: enfocarnos esta semana en aquellas actividades que nos gusten, para incorporarlas en nuestras agendas y así practicarlas más.

PARTE I.
¿Qué es aquello que más te gusta hacer? Elabora una lista con todas esas actividades en tu cuaderno de ejercicios de "Promoción del bienestar". Una vez que las hayas anotado, evalúa cada una con la pregunta de la semana pasada: "¿esta actividad me produce FELICIDAD?". Tacha las que hayan tenido una respuesta negativa, puedes cambiarlas por otras que sí te produzcan felicidad auténtica, no placer.

PARTE II.
Elabora en una hoja una especie de agenda semanal: dibuja siete columnas y en sus encabezados anota cada día de la semana, de domingo a sábado. Luego, hacia abajo, en cada fila, anota las 24 horas del día - que es el tiempo del que dispones y has dispuesto siempre, por cierto. Entonces anota cada una de tus actividades de cada día, tal como están ahora. Una vez que hayas acabado de llenar la tabla, evalúa cada actividad con la misma pregunta "¿esta actividad me produce FELICIDAD?". Tacha las que hayan tenido una respuesta negativa.

PARTE III.
Una vez que hayas hecho las dos partes anteriores, dibuja una nueva agenda semanal y vacía en ella las actividades que ya haces y que hayan obtenido una respuesta afirmativa a la pregunta "¿esto me produce FELICIDAD?", si te es posible puedes comenzar a reacomodarlas en otro orden, con la finalidad de que te queden más espacios libres para incorporar nuevas actividades. Una vez que hayas vaciado todas las actividades que ya llevas a cabo y que te producen felicidad, puedes incorporar en tu nueva agenda semanal las actividades de la PARTE I de este ejercicio en los espacios que dejaste vacíos. Quizá haya actividades que no te es posible realizar a diario o cada semana, bien, pues puedes hacer una agenda mensual e incorporarlas una vez por mes; o una agenda semestral e incorporarlas una vez cada seis meses. Por ejemplo, pudiste haber anotado que te gusta caminar por la playa para simplemente sentir la arena bajo tus pies mientras escuchas el movimiento de las olas y tal vez no vives en un lugar donde haya playa, así que esta actividad puedes anotarla una vez cada seis meses o cada mes, dependiendo de tus posibilidades.

La finalidad de este ejercicio es que vayas siendo consciente de los factores que contribuyen a tu felicidad, desarrollándolos y nutriéndolos cada día, mes y año; además de comenzar a darle equilibrio a tu vida repartiendo tu tiempo entre tu familia, trabajo, comunidad, amigos y espacio personal... algo que, por cierto, también es una de las características de las personas felices.

Por último, recuerda que "a medida que pasa el tiempo, se van acumulando los cambios positivos. Cada día, al levantarte, puedes desarrollar una sincera motivación positiva al pensar: "UTILIZARÉ ESTE DÍA DE UNA FORMA MÁS POSITIVA. NO DESPERDICIARÉ ESTE DÍA" [si quieres puedes anotar esta frase en un papel que lleves contigo siempre]. Luego, por la noche, antes de acostarte, analiza lo que has hecho y pregúntate: "¿Utilicé este día como tenía previsto?". Si todo se desarrolló tal como lo habías pensado, deberías alegrarte por ello. Si alguna cosa salió mal, lamenta lo que hiciste y examínalo críticamente [para cambiar las actitudes y comportamientos que no te permitieron llevarlo a cabo como habías planeado]. Gracias a métodos como éste, puedes ir fortaleciendo los aspectos positivos de la mente. [...] A medida que intensificas las prácticas positivas, disminuyen los comportamientos negativos [...] la práctica es una batalla constante dentro de nosotros, en la que se trata de sustituir el condicionamiento o la costumbre negativa por un condicionamiento positivo". (Dalai Lama y Howard Cutler, 2008: 54-55)

Si lo prefieres, puedes hacer esta evaluación de tu día a día en tu cuaderno de ejercicios de "Promoción del bienestar", con la finalidad de que vayas dejando constancia de tus avances... verás que más adelante, te sorprenderás de observar los cambios que has logrado.

Saludos y construye una hermosa semana!

Psic. Paola Padilla
Fundadora de IMPSICA

Felicidad no es igual a placer...


Retomando nuestro proyecto "Promoción del bienestar" en Impsica...

Uno de los errores que más comúnmente comentemos es el de confundir la felicidad con los momentos de placer, alegría o risa. Emociones que, si bien son positivas y nos ayudan a secretar hormonas que nos aportan múltiples beneficios a nuestra salud, son efímeras y dependen, por lo regular, de objetos o circunstancias externas a nosotros mismos.

Ya hemos dicho anteriormente, que la felicidad se trata de una actitud interna, de un hábito que podemos construir en nuestra vida cotidiana, por lo que es importante entonces que aprendamos a autogenerarla, independientemente de los objetos o circunstancias externas.

"Todos los días nos enfrentamos con numerosas alternativas y, por mucho que lo intentemos, a menudo no elegimos lo que es "bueno para nosotros". Ello está relacionado en parte con el hecho de que la "elección correcta" a menudo supone sacrificar nuestro placer". (Dalai Lama y Howard Cutler, 2008: 46)

Pensemos por ejemplo en uno de los propósitos de año nuevo más comunes: bajar de peso. Sabemos que esto nos permitirá tener una mejor condición física, mejorar nuestra salud, prevenir algunas enfermedades, etc.; es decir, que se trata de algo que será "bueno para nosotros" ahora, pero que se reflejará mucho más en el futuro. Hasta ahí todo bien y seguramente todos los que anotaron este propósito en su lista de año nuevo, están conscientes de todos los beneficios que les aportaría; sin embargo, ¿qué es lo que ocurre? Asistimos con un nutriólogo o bariatra para que nos diseñe el mejor plan de alimentación para bajar esos kilos de más, nos restringe algunos alimentos, o quizá sólo nos reduzca las porciones de los alimentos, con la finalidad de cubrir la cantidad de calorías necesarias para nuestro organismo de acuerdo con nuestra edad, ocupación, estructura, etc. Comenzamos un lunes, todo bien, martes, miércoles, jueves, llega el viernes y ya comenzamos a tener algunas dificultades porque los amigos nos invitaron a una comida o cena deliciosa, como preámbulo del fin de semana... sábado y domingo de antojos, paseos, etc, ¡ni pensarlo! se atraviesan frente a nosotros todos los platillos más suculentos y deliciosos y sucumbimos, pensando en que el lunes retomaremos la dieta. Segunda semana, lo mismo, aunque ahora ya desde el jueves nos damos esos "permisos". Tercera semana: miércoles de "permisos" y así, de pronto, vemos que ya nos hemos olvidado de ese propósito... pero es que cómo vivir sin esos ricos postres y fritangas?!!!! ¡Imposible!

"En realidad, ninguno de nosotros necesita de filósofos, psicoanalistas o científicos para que nos ayuden a comprender qué es el placer. Lo sabemos cuando lo sentimos. Lo reconocemos en el contacto o la sonrisa de un ser querido, en el lujo de un baño caliente una tarde lluviosa y fría, en la belleza de una puesta de sol. Pero muchos de nosotros también experimentamos placer en la frenética rapsodia de la cocaína, en el éxtasis de un "viaje" de heroína, en la diversión tumultuosa de una juerga llena de alcohol, en el arrobamiento de los excesos sexuales, en el entusiasmo de un acierto en el juego. Éstos también son placeres muy reales, con los que muchos de nosotros aprendemos a convivir." (Dalai Lama y Howard Cutler, 2008: 47)

Claro, muchos dirán, pero hay una gran diferencia entre comerme ese suculento pastel de chocolate y consumir cocaína o heroína!!! no se puede comparar!!! ¿a quién se le ocurre? Esto es cierto en alguna medida, pero lo de lo que aquí estamos hablando no es de qué es mejor o peor para satisfacer nuestros placeres, sino de lo que está en el fondo de todos estos asuntos: nuestra idea equivocada de que la felicidad es igual a placer. Los mecanismos que adopte esta idea para llevarnos al placer son la diferencia, pero el trasfondo es el mismo y, en ambos casos, el resultado es el mismo: el placer es efímero, pasa, y entonces buscamos nuevamente satisfacerlo y nos vemos así, envueltos en un círculo viciosos que, a la larga, termina por perjudicarnos con conductas autodestructivas y producirnos un gran infelicidad.

¿Qué hacer entonces?

"Aunque no hay formas fáciles de evitar estos placeres destructivos, disponemos afortunadamente de una certeza como punto de partida: el simple hecho de recordar que lo que buscamos en la vida es la felicidad. [...] Si afrontamos la vida teniéndolo en cuenta, nos será más fácil renunciar a las cosas que, en último término, son nocivas, aunque nos proporcionen un placer momentáneo. La razón por la que suele ser tan difícil decir "no" se encuentra en la misma palabra "no", asociada a ideas de rechazo, de renuncia, de negación de nosotros mismos". [...]

Pero existe un enfoque que puede ayudarnos: enmarcar cualquier decisión que afrontemos preguntándonos: ¿ME PRODUCIRÁ FELICIDAD?. Esa simple pregunta puede ser una poderosa ayuda en todas las circunstancias: no sólo en la decisión sobre consumir drogas o tomar esa tercera porción de pastel de plátanos con crema; contribuye a enfocarlo todo desde un ángulo distinto. Al afrontar nuestras decisiones cotidianas teniendo esto en cuenta, desplazamos el centro de atención, de aquello a lo que renunciamos a la búsqueda de la felicidad definitiva. Una clase de felicidad que, como definió el Dalai Lama, sea estable y persistente. Un estado de felicidad que permanezca, a pesar de los altibajos de la vida y de las fluctuaciones de nuestro estado de ánimo, como parte de la matriz misma de nuestro ser. Desde esta perspectiva nos resultará más fácil tomar la "decisión correcta" porque estaremos actuando para dotarnos de algo permanente, con una actitud que supone moverse hacia algo, en lugar de alejarse, que significa abrazar la vida en lugar de rechazarla. Este movimiento hacia la felicidad puede tener un efecto muy profundo: puede hacernos más receptivos, más abiertos a la alegría de vivir". (Dalai Lama y Howard Cutler, 2008: 48)

A partir de esta reflexión, entonces, les propongo dos ejercicios para esta semana:

1. Revisar todas nuestras actividades, actitudes, reacciones emocionales y conductas más comunes y hacer una lista de ellas. Puedes hacer una tabla: en la primera columna anotarás esta lista; en el encabezado de la segunda columna puedes escribir la pregunta ¿esto me ha producido felicidad o placer? y, a continuación, anota tus reflexiones sobre cada uno de los puntos que hayas escrito en la primera columna. Si tu respuesta a la columna dos, en algunos puntos, fue que eso no te produce felicidad, puedes añadir una tercera columna y anotar en ella las actividades, actitudes, reacciones emocionales y conductas que te producirían felicidad auténtica (es decir, un estado de paz y tranquilidad internas) con el fin de desarrollarlas día a día.

2. Con la información de la tercera columna de la tabla anterior, sumándole más actividades, actitudes, reacciones emocionales y conductas que consideres que te producirán felicidad auténtica, elabora una lista por separado que traerás siempre contigo y se convertirán en algo así como "Tu agenda diaria para la felicidad".

Hace dos semanas compartí una especie de cuestionario sobre la felicidad que se divide en 14 puntos fundamentales para la felicidad. El primero de ellos es el de mantenerse ocupado y ser activo, en el cual nos ocuparemos durante las siguientes semanas; sin embargo, era importante hacer una pequeña pausa para reflexionar sobe el tema de hoy para no confundir felicidad con placer.

Los invito a que compartan su experiencia con los ejercicios, películas y libros que hemos recomendado sobre el tema de la felicidad, con el fin de ir nutriendo nuestras reflexiones.

Saludos y construyan una hermosa semana!

Psic. Paola Padilla,
Fundadora de IMPSICA

Una imagen para reflexionar sobre la felicidad...

Hola todos! La semana pasada fue un poco complicada, así que por ello hoy no hubo publicación larga con ejercicio para #promociondelbienestar, sin embargo tampoco quería dejar pasar el día sin una pequeña reflexión al respecto de nuestro tema de los lunes. 

Hoy por la tarde retomare todo el trabajo para agarrar el ritmo nuevamente 
Saludos a todos... CONSTRUYAN una hermosa semana!!!!!

Psic. Paola Padilla
Fundadora de IMPSICA

¿Qué es la felicidad?

Para comenzar con la construcción de la felicidad a lo largo de este año, es necesario reflexionar, primero, sobre lo que ésta significa, pues en nuestra cultura occidental moderna la hemos definido de manera algo errada relacionándola, por ejemplo, con el tener: tener posesiones materiales, tener posiciones sociales, tener ésta o aquélla situación o cosa exterior a nosotros mismos; mientras que en realidad se trata de cambiar nuestra propia percepción, actitudes, reacciones y comportamientos. Es decir, la felicidad es el resultado de un trabajo interior con nosotr@s mism@s.

"El concepto de felicidad siempre ha parecido estar mal definido en Occidente, siempre ha sido elusivo e inasible. 'Feliz', en inglés, deriva de la palabra islandesa happ, que significa suerte o azar. Al parecer, este punto de vista sobre la naturaleza misteriosa de la felicidad está muy extendido." (Dalai Lama y Howard Cutler, 2008: 26)

Sin embargo, en el proyecto de "Promoción del bienestar" de Impsica coincidimos con la definición que da Rafael Bisquerra sobre la felicidad como "satisfacción vital. Siguiendo a Strack et al. (1991: 10) vamos a concebir la satisfacción vital como el grado en que un individuo juzga favorablemente la calidad total de su vida. En otras palabras: cómo le gusta la vida que lleva. Es decir, nos referimos al bienestar subjetivo. Desde este punto de vista se pueden considerar como sinónimos “felicidad”, “satisfacción vital” y “bienestar subjetivo”." (Bisquerra, Rafael. Educación emocional y bienestar)

Por lo anterior, será fundamental que realices hoy una evaluación acerca de qué tanto te gusta la vida que llevas ahora. Te recomiendo comprar un cuaderno especial para los ejercicios que iré publicando en nuestra sección de los lunes, así que una vez que lo tengas, anota la siguiente lista y a un lado de ella, escribe cómo percibes tu vida en cada punto:

1) Soy una persona activa.
2) Invierto tiempo en actividades sociales a lo largo de la semana.
3) Considero que tengo un trabajo significativo y soy productiv@ en él.
4) Organizo y planifico mi tiempo y actividades.
5) Paro las preocupaciones.
6) Bajo las expectativas y aspiraciones a un nivel razonablemente alcanzable para mí, partiendo del conocimiento de mis habilidades y limitaciones.
7) He desarrollado un pensamiento positivo y optimista.
8) Estoy orientad@ al presente.
9) He construido una personalidad saludable.
10) Soy una persona sociable y extrovertida.
11) Soy yo mism@ en cualquier situación y con cualquier persona.
12) Elimino sentimientos negativos y problemas.
13) He construido relaciones íntimas con otras personas.
14) Considero la felicidad como la prioridad más importante en mi vida.

Si te es más fácil, en la siguiente publicación del día de hoy compartiré un archivo con un test que te ayudará a evaluar mejor punto por punto.

Este ejercicio es sólo una radiografía general de tu percepción de tu propia felicidad, así que te sugiero que subrayes con un color aquéllos puntos que te parece que están fuertes y de otro color aquéllos que aún falta trabajar, para que los identifiques claramente. En las siguientes publicaciones estaré publicando ejercicios para mejorar en cada aspecto, si se trata de uno de tus puntos fuertes, no está de más fortalecerlo aún más; si se trata de uno de los puntos que aún falta trabajar, puedes comenzar a hacerlo a partir de los ejercicios que iré publicando cada lunes de "Promoción del bienestar".

Psic. Paola Padilla
Fundadora de IMPSICA

Proyecto "Promoción del bienestar"

PROMOCIÓN DEL BIENESTAR...

A finales de diciembre y comienzos de enero de cada año, es común que todos hagamos una revisión, por lo menos mental, de lo que fue nuestro año y nos planteemos "propósitos" para el que va a comenzar, con la finalidad de mejorar aquéllos aspectos que consideramos que es necesario.

Así, la lista se repite una y otra vez, año con año:
- Bajar de peso / Mantenerme en forma;
- Llevar una dieta nutritiva, sana y balanceada;
- Liquidar mis deudas;
- Pasar más tiempo con mi familia;
- Equilibrar mi tiempo de trabajo, familia y amigos;
- Encontrar un mejor empleo;
- Dejar de fumar;
- Y un largo etcétera...

Sin embargo, para marzo esa lista ya ha sido olvidada debajo de la pila de sobres de cuentas por pagar en nuestra mesa de noche, o bien se quedó guardada en aquél pants que compramos para empezar con la rutina de ejercicio que nos ayudaría a bajar de peso o mantenernos en forma... y los viejos hábitos vuelven, sí, aquellos que pretendíamos cambiar con todo el entusiasmo a partir de enero del nuevo año y que volveremos a revisar en diciembre.

Para entender esto que parece ser un círculo vicioso, común en la mayoría de todos nosotros, es preciso reflexionar sobre qué son los hábitos.

Los hábitos son conductas y/o actitudes que hemos aprendido y repetido constantemente a lo largo de mucho tiempo, quizá sin darnos cuenta. Estas conductas y/o actitudes no sólo se relacionan con la forma en que comemos, en que organizamos o no nuestro tiempo, en que nos ejercitamos o no, sino que también se relacionan con respuestas emocionales hacia las diversas situaciones que nos enfrentamos día tras día, así como con el modo en que percibimos la vida... y la vivimos.

Hace unos días fui al cine y vi la película "La increíble vida de Walter Mitty". Además de que me recordó el libro "Momo" de M. Ende, me ayudó a reflexionar sobre varias cosas, e incluso - he de confesarlo - a darle forma a este proyecto de "Promoción del bienestar" en nuestra página de #IMPSICA con la finalidad de proponer a todos ustedes que anoten sólo un propósito para este año nuevo, del que, desde mi punto de vista, se desprenden todos los demás, o bien puede ser un gran apoyo para lograrlos... Ese único propósito que los invito a anotar para este año es el de

¡¡¡¡¡SER FELIZ!!!!!

Sí, sé muy bien que suena como algo cursi, e incluso inalcanzable, pues casi siempre pensamos que para ser feliz, primero tenemos que bajar de peso, pagar las deudas, alimentarnos sanamente, dejar de fumar, etc.; es decir, la fórmula la tenemos al revés: creemos que para ser feliz primero se tienen que resolver todas las demás situaciones que nos preocupan en nuestra vida y que encabezan la lista de propósitos de año nuevo. Sin embargo, precisamente la invitación desde este proyecto "Promoción del bienestar" de #IMPSICA incluye el que intercambiemos los factores en nuestra fórmula: trabajar DÍA TRAS DÍA en ser felices para pagar las deudas, bajar de peso, alimentarnos sanamente, etc. ¿Qué les parece? Sigue sonando extraño, ¿verdad?, ¡¿cómo es posible que me atreva a decir que el ser feliz me ayudará a pagar mis deudas?!

Entiendo y te apoyo si esto es lo que estás pensando en este momento, y es que hemos crecido aprendiendo que la felicidad es un asunto verdaderamente difícil de lograr y que para ello es necesario resolver primero todo lo demás, pero esa es la trampa, precisamente, que nos lleva a caer una y otra vez en muchos círculos viciosos - no sólo los famosos de los propósitos de año nuevo -, pues ponemos en manos de los demás, de las circunstancias externas, algo que en realidad depende sólo de nosotros.

La felicidad, o mejor dicho el "Ser Feliz" es también un hábito y, como tal, consiste en un conjunto de conductas, actitudes, respuestas emocionales y percepciones que podemos aprender a autorregular, concentrándonos cada día y autodisciplinándonos para llevar a cabo una serie de ejercicios constantes que nos lleven a modificar las conductas, actitudes, respuestas emocionales y percepciones anteriores que nos han causado sufrimiento, frustración, miedo, ansiedad o depresión.

No quiero, por ahora, responder concretamente a la pregunta sobre cómo el sentirnos felices nos ayudará a pagar las deudas, bajar de peso, etc... Eso lo iré haciendo a lo largo de las siguientes publicaciones semanales, todos los lunes de "Promoción del bienestar" desde #IMPSICA. Por el momento, sólo quiero dejar abierta la invitación a que "SER FELIZ" sea, sino el único, sí por lo menos uno de tus propósitos de año nuevo primordiales, comprometiéndome a publicar, cada semana, tanto algunos aspectos a tomar en cuenta, como ejercicios concretos que te ayudarán A LO LARGO DE TODO EL AÑO 2014 a ejercitarte para crear un nuevo hábito... el de Ser Feliz, con la finalidad de que no claudiques en marzo, sino que sea una tarea permanente en tu vida a partir de hoy.

Te invito a seguir atentamente la página, guardar la información en tu computadora (a manera de manual, si quieres) y compartirla con tus seres queridos, para que sea un hábito que mucha más gente aprenda a construir en su vida.

Psic. Paola Padilla
Fundadora de IMPSICA